Cuatro maneras de tener Internet en Japón: la eSIM (la más cómoda, conectada nada más aterrizar), la SIM física de datos, el Wi-Fi de bolsillo (para compartir, pero hay que devolverlo) y el Wi-Fi público (solo para salir del paso). Si viajas solo o en pareja, la eSIM gana de calle. El Wi-Fi de bolsillo tiene sentido sobre todo en familia o en grupo. Calcula de 3 a 5 GB por semana.
Empecemos por la buena noticia: la red japonesa es una de las mejores del mundo. El 4G cubre al 100 % de la población, el 5G alrededor del 95 %, y las velocidades superan a menudo los 50 Mbps en ciudad. Una vez conectado, no notas ninguna limitación.
Entrando en detalle, las velocidades 4G se sitúan casi siempre entre 30 y 80 Mbps en Tokio, Osaka y Kioto, de sobra para mover mapas, traducción, videollamadas y algo de streaming. El 5G existe, pero apenas aporta nada al viajero, porque las velocidades 4G bastan para cualquier uso corriente. El criterio que de verdad cuenta no es el 5G, sino la calidad de la cobertura, sobre todo si te alejas de las ciudades hacia Hokkaido, Shikoku o los senderos de montaña.
Queda la pregunta de verdad, la que se atasca antes de salir: ¿por qué medio conectarse? Aquí tienes nuestra comparativa honesta, basada en el uso real y no en el folleto.
Las 4 opciones en una tabla
Tres medios de pago serios, más el Wi-Fi público para salir del paso: cuatro opciones en total. La tabla resume lo esencial antes de entrar en detalle.
| Criterio | eSIM | SIM física | Wi-Fi de bolsillo |
|---|---|---|---|
| Instalación | Código QR, en 5 min | Tarjeta que insertar | Router que recoger |
| Dispositivos | 1 (móvil reciente) | 1 | Varios (5 a 10) |
| Conectado al llegar | Sí, nada más aterrizar | Sí, tras insertarla | Tras recogerlo en el mostrador |
| ¿Hay que devolverlo? | No | No | Sí, al final del viaje |
| Coste orientativo | La opción más barata | Cercano a la eSIM | ~900 a 1.000 ¥/día |
| Para quién | Solo, en pareja | Móvil libre | Familia, grupo |
La eSIM, la más sencilla
La eSIM es una tarjeta SIM digital, ya integrada en tu teléfono. Compras tu tarifa de datos por Internet antes de salir, recibes un código QR y lo escaneas en los ajustes. Todo se hace en cinco minutos, desde el sofá de casa.
Al aterrizar en Narita o Kansai, activas la eSIM y quedas conectado a la red 4G/5G local. Sin mostrador que buscar después de doce horas de vuelo, sin colas y sin un trasto más en la mochila.
Otra ventaja concreta: mantienes tu SIM española activa en paralelo. Sigues recibiendo los SMS del banco mientras los datos viajan por la red japonesa. Es la combinación ganadora para quien va solo o en pareja, y además la opción más barata del grupo.
La SIM física
La tarjeta SIM física de datos sigue siendo una opción válida. Es una nano-SIM de prepago que insertas en lugar de tu tarjeta española. Funciona en un solo dispositivo y exige un móvil libre.
El inconveniente está en el manejo. Tienes que sacar tu SIM española y guardarla sin perderla, algo que pasa más a menudo de lo que parece cuando haces malabares encima de una mochila en el aeropuerto. Y durante todo el viaje, tu número español queda fuera de servicio.
Si tu teléfono no admite eSIM, este es el plan B lógico. Si la admite, la eSIM hace lo mismo sin los inconvenientes.
El Wi-Fi de bolsillo
El Wi-Fi de bolsillo es un pequeño router que alquilas para la duración del viaje. Su gran ventaja: comparte la conexión entre varios dispositivos, hasta cinco o diez. Para una familia o un grupo de amigos, con un solo contrato basta.
Pero tiene su coste práctico. Hay que recogerlo en el aeropuerto o recibirlo en el hotel, y luego devolverlo antes de marcharse. También hay que cargarlo cada noche, porque su batería no aguanta una jornada larga de visitas. Es un cacharro más que llevar y vigilar.
En cuanto al presupuesto, calcula unos 900 a 1.000 ¥ por día de alquiler, es decir, cerca de 10.000 ¥ para un viaje de diez días, solo por el router. Para quien viaja solo, la eSIM sale bastante más barata. Cuando sois varios compartiendo la conexión, la cuenta se le da la vuelta.
Los números hablan por sí solos en diez días. Una eSIM de Japón de 10 a 20 GB ronda los quince euros, mientras que un Wi-Fi de bolsillo alquilado el mismo tiempo se mueve entre 50 y 80 euros con todo incluido, seguro y opciones aparte. Para una persona o una pareja, dos eSIM cuestan aún menos que un solo router, y cada uno conserva su propia conexión, sin depender de la batería del otro. Si a eso le sumas el riesgo de penalización por perder el router, a menudo de 20.000 a 40.000 ¥, la balanza se inclina con claridad.
Cuidado también con la palabra «ilimitado» de los anuncios. La mayoría de las empresas de alquiler aplican una política de uso razonable: a partir de 3 a 15 GB al día según la oferta, la velocidad se desploma. En un grupo que ve vídeos, ese tope llega enseguida.
El Wi-Fi público y sus límites
El Wi-Fi gratuito está por todas partes en Japón: estaciones, konbini (las tiendas de barrio abiertas las 24 horas), cafeterías, algunos trenes. Sobre el papel, suficiente para conectarse sin pagar nada.
En la práctica, saca de un apuro pero no basta. La velocidad es lenta, la conexión se corta en cuanto sales del local y el registro suele pedir un correo o un formulario engorroso en cada punto de acceso. Y sobre todo, no cubre tus desplazamientos: imposible seguir el GPS entre dos estaciones o reservar un restaurante mientras caminas.
Míralo como un extra para descargar una actualización grande en el hotel, no como tu conexión principal.
Cuántos datos prever
Para un uso normal de viaje, calcula de 3 a 5 GB por semana. Eso cubre los mapas, la mensajería, las redes sociales y algo de vídeo. El GPS gasta más de lo que uno imagina, sobre todo cuando lo dejas funcionando sin parar por Tokio.
Si piensas apoyarte mucho en el Wi-Fi de los hoteles y usar los datos solo por la calle, con 1 GB por semana puede bastar. Ante la duda, coge un poco de margen: quedarte sin datos en mitad de un barrio desconocido no tiene ninguna gracia.
Para gastar menos sin pensar en ello, dos ajustes sencillos ayudan: descarga los mapas sin conexión de tus ciudades de paso y desactiva la actualización automática de las aplicaciones con datos móviles. El grueso de los datos se va en el streaming de vídeo, no en los mapas ni en la mensajería.
- Solo o en pareja: la eSIM, conectada nada más aterrizar y la más barata.
- Familia o grupo con varios dispositivos: el Wi-Fi de bolsillo puede compensar, pese al trasto que devolver.
- Teléfono no compatible con eSIM: la SIM física de datos como plan B.
- Wi-Fi público: un apaño en el hotel, nunca tu conexión principal.
- Prevé de 3 a 5 GB por semana y activa tu eSIM antes de salir.
Dónde la cobertura puede fallar
Japón cubre su territorio de forma notable, pero hay situaciones que de verdad te dejan sin señal. Más vale anticiparlas que descubrirlas en el peor momento.
- Los metros más profundos de Tokio y Osaka: la señal desaparece en ciertos túneles. Descarga tu trayecto antes de bajar o ten abierto el mapa sin conexión.
- La montaña y los valles encajonados: senderos de excursión, Alpes japoneses, algunas líneas de tren rurales. La red con mejor cobertura rural es la que mejor sale del paso.
- El Hokkaido rural y las islas pequeñas: la cobertura escasea lejos de las ciudades. Prepara tus mapas con antelación.
En todos estos casos, el reflejo ganador es el mismo: guardar los mapas sin conexión y los billetes en el teléfono antes de perder la red. Los datos vuelven en cuanto subes a la superficie o llegas a una zona habitada.
Nuestra recomendación
Sea cual sea tu perfil, la eSIM es la mejor elección. La activas antes de salir, llegas conectado, conservas tu número español y no tienes que devolver nada en ningún mostrador. Incluso en familia o en grupo, dos o tres eSIM salen más baratas que un Wi-Fi de bolsillo alquilado, sin batería que cargar ni router que devolver, y cada uno mantiene su propia conexión.
La eSIM de Orange Travel añade una ventaja decisiva: gracias a los acuerdos de itinerancia negociados con los operadores japoneses, se conecta a las redes locales y se apoya en la que mejor funciona, tanto en ciudad como en montaña. La instalas con un código QR antes de salir, conoces el precio de antemano y tu número de siempre sigue localizable. En lugar de buscar un punto de acceso en el aeropuerto, activa una eSIM para Japón antes de marcharte. Eliges tu volumen de datos con las tarifas Solo datos, Datos + SMS o Ilimitado, según tu uso. Para profundizar, lee las ventajas de la eSIM frente al roaming.
Con Orange, el servicio de más de 300 millones de clientes, viajas con la mente tranquila: +200 destinos cubiertos, asistencia humana 24/7, red 4G/5G y 100 % reembolsado si no llegas a usar tu eSIM.
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